
María Andreína Arce, una vida dedicada al tenis transformando el autismo en fortaleza
1 mayo, 2026
La historia de María Andreína Arce, atleta venezolana de 34 años, refleja cómo la disciplina y la constancia pueden romper barreras y cambiar percepciones sobre la discapacidad. Diagnosticada con autismo, encontró en el tenis mucho más que un deporte: una herramienta de crecimiento personal que la ha llevado a destacar en la élite internacional.
Su vínculo con la raqueta comenzó a los 8 años, impulsada por el entorno deportivo familiar. Desde entonces, demostró habilidades que desafiaban los prejuicios comunes sobre las capacidades motrices en personas con esta condición, desarrollando técnica, coordinación y estrategia dentro de la cancha.
De acuerdo con su madre, María Eugenia Escarpato, el tenis ha sido clave en su evolución, al exigir altos niveles de concentración y equilibrio, elementos que han contribuido a superar diversas limitaciones.
Desde hace aproximadamente 15 años, María Andreína forma parte de Olimpiadas Especiales Venezuela, donde ha construido una sólida trayectoria internacional. Ha representado al país en competencias realizadas en Bolivia, Panamá, Estados Unidos, Abu Dhabi y Alemania.
Sin embargo, el punto más alto de su carrera llegó en 2023, durante los Juegos Mundiales de Verano de Berlín 2023. En esta cita, conquistó dos medallas de oro: una en la modalidad individual y otra en dobles unificados, logro que la posicionó como la atleta mejor clasificada del mundo en su categoría.
Este resultado cobra aún más relevancia al considerar que las Olimpiadas Especiales están dirigidas a personas con discapacidad intelectual, bajo estándares de competencia exigentes y avalados por el movimiento olímpico internacional.
Para su madre, el proceso ha sido tan importante como el resultado. Destaca que el camino deportivo requiere paciencia y confianza, recordando que cada persona tiene habilidades que pueden desarrollarse con el tiempo.
Parte fundamental de su éxito ha sido la conexión con su compañera de dobles, Scarlet Pérez, con quien ha compartido más de una década en la cancha. Ambas han construido una relación que trasciende lo deportivo, basada en la confianza y la empatía.
Pérez recuerda que durante la final en Berlín jugaron con tal naturalidad que no dimensionaron el momento hasta verlo reflejado en la pantalla. El partido lo ganaron con marcador de 6-3, 6-3, sellando un triunfo que marcó sus carreras.
A lo largo de los años, María Andreína ha enviado un mensaje claro a muchas familias: las limitaciones no definen el futuro. Su posición como número uno del mundo es el resultado de una vida dedicada a demostrar que el esfuerzo y la pasión pueden abrir caminos donde antes parecía no haberlos.
Lcdo. Fernando Martínez
CNP: 11.805


