La vida de Carmen Elena Rendiles Martínez, nacida en Caracas el 11 de agosto de 1903, se caracterizó por la entrega, la humildad y la fe profunda. Conocida como Madre Carmen, la religiosa venezolana será canonizada el próximo 19 de octubre junto al doctor José Gregorio Hernández, convirtiéndose en la primera mujer venezolana en recibir este reconocimiento de la Iglesia católica.

Vocación marcada por la perseverancia

Desde niña, Carmen Rendiles mostró un profundo compromiso con la educación y la catequesis. A pesar de nacer con una discapacidad física —carecía de su brazo izquierdo—, su determinación la llevó a superar los rechazos iniciales de varias congregaciones religiosas. En 1927 fue admitida en la Congregación de las Siervas de Jesús en el Santísimo Sacramento, adoptando el nombre de Madre María del Monte Carmelo. Allí se dedicó a la formación de novicias y al acompañamiento espiritual de su comunidad.

Su vocación incluía la enseñanza de la catequesis a niños y jóvenes, con un enfoque en la formación de lo que ella llamaba “sagrarios vivientes” para Jesús. La adoración eucarística fue también un pilar de su vida, destacándose por su constante oración por sacerdotes y fieles.

Fundadora de la Congregación Siervas de Jesús de Venezuela

En la década de 1960, Rendiles lideró un proceso de autonomía que permitió que la congregación se consolidara en Venezuela. El 23 de noviembre de 1965 nació oficialmente la Congregación Siervas de Jesús de Venezuela, con Carmen Rendiles como primera superiora general. Bajo su guía se expandieron obras educativas y pastorales, incluyendo el Colegio Belén, combinando educación académica y formación espiritual.

Reconocimiento del Vaticano

Su vida ejemplar fue reconocida por la Iglesia católica en 2013, cuando el papa Francisco la declaró venerable, resaltando sus virtudes heroicas. Posteriormente, se validaron dos milagros atribuidos a su intercesión: la recuperación de la doctora Trinette Durán de Branger tras graves quemaduras y parálisis parcial, y la curación de una joven con hidrocefalia triventricular idiopática. Estos milagros condujeron a su beatificación en 2018 y abrieron el camino a su canonización.

Legado espiritual y educativo

Madre Carmen falleció el 9 de mayo de 1977, dejando un legado que continúa vigente a través de su congregación. Sus restos reposan en la capilla del Colegio Belén, lugar de peregrinación y oración. Su influencia se mantiene en colegios, hospitales y comunidades vulnerables, promoviendo la educación, la fe y la atención a los más necesitados.

Con su canonización, Carmen Rendiles se convierte en un ejemplo de cómo la santidad se construye en la vida cotidiana, a través del servicio sincero, la entrega a Dios y la dedicación al prójimo.

Lcdo. Fernando Martínez
CNP: 11.805