El arte venezolano volvió a dejar huella en la historia universal. El escultor y artista cinético Elías Crespin, nacido en Caracas en 1965, es actualmente el único latinoamericano vivo con una obra exhibida de manera permanente en el Museo del Louvre, el recinto artístico más importante del mundo.

Su creación, titulada L’Onde du Midi (“La onda del mediodía”), fue inaugurada en enero de 2020 e incorporada a la colección de arte contemporáneo del Louvre, en París. La instalación ocupa un espacio privilegiado en la Escalera del Midi, dentro del ala Sully, y representa la más reciente incorporación de arte moderno a la institución francesa.

Una escultura que combina arte y tecnología

L’Onde du Midi es una escultura cinética de casi diez metros de longitud, compuesta por 128 tubos metálicos suspendidos por hilos motorizados, que se mueven en coreografías programadas con precisión matemática. La obra forma parte de la serie “Planos Flexionantes”, característica del trabajo de Crespin, y se distingue por su movimiento hipnótico, que transforma el espacio en una experiencia visual y sensorial.

La pieza fue creada especialmente por encargo del museo, y su incorporación marca un hito para el arte latinoamericano y, en particular, para la tradición del arte cinético venezolano, reconocida mundialmente por figuras como Jesús Soto y Carlos Cruz-Diez.

De Caracas a París

Ingeniero informático de formación, Crespin inició su trayectoria artística en 2002, cuando presentó su primera obra Malla Electrocinética I. Desde entonces, su propuesta ha combinado el arte con la tecnología, integrando sistemas de programación y movimiento para crear esculturas en suspensión que desafían la percepción del espectador.

Actualmente reside en París, donde ha consolidado una carrera internacional. Sus obras se encuentran en colecciones y museos como el Museo de Bellas Artes de Houston, el Museo del Barrio en Nueva York y el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA). En 2018, participó en la exposición “Artistes et Robots” en el Grand Palais de París, con su instalación Grand HexaNet.

Un hito para el arte latinoamericano

La inclusión de L’Onde du Midi en el Louvre representa un reconocimiento sin precedentes para el arte venezolano contemporáneo. La escultura se integra de forma permanente al recorrido del museo, junto a obras maestras de distintas épocas, reafirmando el valor del arte cinético dentro del panorama internacional.

Para Crespin, este logro simboliza la unión entre ciencia, estética y emoción: “Las formas, las funciones y el movimiento son lenguajes universales. Busco que mis obras transmitan armonía, pero también el asombro del cambio constante”, ha expresado en entrevistas previas.

Venezuela en el corazón del Louvre

La obra de Elías Crespin no solo consolida su nombre entre los grandes exponentes del arte contemporáneo, sino que también reafirma la influencia del talento venezolano en los escenarios culturales más prestigiosos del mundo. Su presencia en el Louvre es, sin duda, un motivo de orgullo nacional y un recordatorio de la fuerza creativa que caracteriza al arte latinoamericano

Lcdo. Fernando Martínez
CNP: 11.805