
La jinete venezolana Patricia Ferrando busca su pase olímpico en el clasificatorio de México
12 noviembre, 2025
La venezolana Patricia Ferrando inicia este fin de semana su participación en el Concurso Internacional de Adiestramiento que se celebra en Santa Cruz Chiahuapan, México, evento clasificatorio para la Copa del Mundo de Doma Clásica y antesala del ciclo olímpico rumbo a Los Ángeles 2026.
Ferrando, que ya representó a Venezuela en los Juegos Olímpicos de París 2024, llega a la competencia decidida a sumar puntos que le acerquen a una nueva cita olímpica, junto a su inseparable compañero, el caballo Honnaisseur. “Alguna vez, a través de mi respiración, logré controlar la suya y su ritmo cardíaco. Así es nuestra empatía”, contó la amazona caraqueña, describiendo la conexión que mantiene con su caballo.
Junto al ecuatoriano Julio Mendoza, campeón panamericano en Santiago 2023, Ferrando es una de las principales cartas latinoamericanas en un torneo que reúne a jinetes de Alemania, Bélgica, Estados Unidos y otras potencias ecuestres.
Un vínculo que trasciende el deporte
Formada como psicóloga y políglota, Ferrando explica que su comunicación con los caballos va más allá de la técnica.
“Mis caballos son como hijos. Hay una relación de entrega mutua; uno aprende a entender lo que necesitan y ellos también te entienden”, expresó.
El dressage, o doma clásica, es la disciplina ecuestre en la que jinete y caballo ejecutan una secuencia de movimientos con armonía, precisión y control. Ferrando asegura que, aunque comenzó su carrera en la modalidad de salto, fue en el adiestramiento donde encontró su verdadera pasión. “El salto tiene obstáculos visibles; en la doma, los obstáculos son invisibles. Necesitas una conexión profunda con el caballo, sensibilidad y técnica para alcanzar la armonía”, explicó.
La emoción de una conexión única
Ferrando recuerda uno de los momentos más emotivos de su carrera: cuando junto a Honnaisseur logró su clasificación a París 2024.
“Ese día corrí a la cuadra, lo abracé y lloré. Él lo entendió. No sé si los caballos lloran, pero sé que se conmueven”, relató.
Para la atleta, esa conexión emocional es el motor que la impulsa en cada competencia. “Me reconoce por el tacto, por el olor; mi caballo es como un bebé grande”, confesó.
Más allá de los resultados
Aunque llega en gran forma física y técnica, Ferrando asegura que afronta este clasificatorio con una mirada más madura y espiritual. “Quiero disfrutar cada momento del proceso, más allá de los resultados. La doma clásica me ha enseñado paciencia, empatía y autoconocimiento”, reflexionó.
La venezolana confía en cerrar el año con una destacada actuación y mantener viva su aspiración de representar nuevamente al país en los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2026, llevando en el alma la bandera tricolor y el nombre de su fiel compañero, Honnaisseur.
Lcdo. Fernando Martínez
CNP: 11.805


