El Vaticano dio a conocer la oración oficial dedicada a San José Gregorio Hernández, canonizado el pasado 19 de octubre junto a Santa Carmen Rendiles, convirtiéndose en los primeros santos venezolanos reconocidos por la Iglesia católica.

La plegaria publicada por la cadena católica EWTN, dice así:

“Padre bueno, por intercesión de San José Gregorio Hernández, te pedimos que nos des salud de cuerpo y alma para ser testigos de fe, esperanza y caridad, comprometidos en la construcción de un mundo donde reine tu verdad, justicia y paz. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.”

Aunque en Venezuela ya existían múltiples oraciones dedicadas al médico trujillano —muchas de ellas impresas en estampitas religiosas—, esta es la primera oración aprobada oficialmente por la Santa Sede para su veneración universal.

Antes de su canonización, los devotos solían rezar plegarias como la “Oración diaria al Siervo de Dios Dr. José Gregorio Hernández”, o la destinada a pedir por su beatificación. En una de las más conocidas se lee:

“¡Oh Señor, Dios mío, Todopoderoso! Que tanto has bendecido a tu amado siervo José Gregorio y que, por tu gran misericordia, le has dado el poder de curar a los enfermos y socorrer a los necesitados, concédele, Señor, la gracia de curarme como médico espiritual de mi alma y de mi cuerpo, si ha de ser para tu gloria.”

El camino a los altares

La ceremonia de canonización se celebró el domingo 19 de octubre en la Plaza de San Pedro del Vaticano, presidida por el papa León XIV, quien definió al nuevo santo como “un benefactor de la humanidad con un corazón encendido de devoción”.

Miles de venezolanos viajaron a Roma y otros se congregaron en templos de todo el país, especialmente en Isnotú, estado Trujillo, pueblo natal de José Gregorio Hernández, donde nació el 26 de octubre de 1884.

El “médico de los pobres” falleció trágicamente el 29 de julio de 1919 en Caracas, tras ser atropellado cuando acudía a atender a un enfermo. Su vida de fe, ciencia y servicio lo convirtió en símbolo nacional de solidaridad y esperanza.

El proceso de canonización comenzó en 1949 con el arzobispo Lucas Guillermo Castillo y pasó por distintas etapas: Siervo de Dios (1972), Venerable (1986) y Beato (2020), tras el reconocimiento del milagro atribuido a su intercesión en la curación de Yaxury Solórzano, una niña de 10 años herida de bala en el cráneo.

Finalmente, el papa Francisco aprobó su canonización por equipolencia, modalidad que reconoce la santidad de un fiel por su culto extendido y virtudes heroicas, sin requerir un segundo milagro comprobado.

De esta forma, San José Gregorio Hernández se convirtió en el primer hombre venezolano elevado a los altares, un ejemplo de fe y servicio cuya devoción trasciende fronteras.

Lcdo. Fernando Martínez
CNP: 11.805