El cultivo de piña en el estado Lara se ha consolidado como uno de los rubros de mayor producción en la región. Según datos de los productores locales, en los últimos dos años la superficie cultivada ha pasado de 6 mil hectáreas en la zafra 2023-2024 a 7 mil hectáreas en el primer corte del año 2025, lo que representa una producción aproximada de 45 toneladas por hectárea, con cerca de 40 mil plantas por unidad de terreno, indicó Gumer Torrealba, representante del sector.

Torrealba resaltó que, a pesar de los continuos cambios climáticos, los productores han logrado aumentar la productividad, un avance importante considerando que desde 2023 los números se habían mantenido relativamente estables.

«El interés y el esfuerzo de los mil productores que trabajan en las parroquias Tamaca y Aguedo Felipe Alvarado del municipio Iribarren han sido fundamentales para que la producción continúe creciendo. Sin embargo, enfrentamos desafíos como la exposición excesiva al sol, que puede quemar el fruto, decolorar la cáscara y endurecer la pulpa, aumentando la susceptibilidad a patógenos y pudriciones. Esto, a su vez, impacta directamente en los costos de producción, que también se ven afectados por las fluctuaciones en el precio de los insumos agrícolas», explicó.

Durante febrero de 2024, la producción de piña en estas parroquias alcanzó 23 toneladas por hectárea. Los productores esperan que para el cierre de la zafra 2025 la cosecha aumente en un 70%, es decir, un 20% más que en 2024, aunque reconocen que la última cosecha del año, realizada en octubre, produce frutos de menor tamaño y con estándares de calidad inferiores, los cuales aún se comercializan.

El precio de la piña también ha mostrado un incremento significativo, lo que genera expectativas positivas para los inversionistas del rubro. Mientras que en 2023 el precio a puerta de finca rondaba los Bs. 30, actualmente se sitúa alrededor de Bs. 170 para quienes venden a medianos comerciantes.

El tiempo de cultivo entre la siembra y el brote del fruto puede oscilar entre 18 y 24 meses, dependiendo de factores como el clima, la calidad del suelo y los cuidados recibidos. Cabe destacar que la planta madre produce sus propias semillas, asegurando la continuidad de la producción.

Lcdo. Fernando Martínez
CNP: 11.805