
Venezolana impulsa emprendimiento de pañales ecológicos en Perú
19 diciembre, 2025
María Dorta llegó a Perú desde Venezuela con una maleta que contenía 100 pañales ecológicos. Su objetivo era venderlos para reunir el dinero necesario y comprar una máquina de coser que le permitiera iniciar un emprendimiento en Lima. Siete años después, su historia se ha convertido en un ejemplo de resiliencia y del aporte positivo de la migración venezolana a la economía peruana.
El Análisis de la Contribución Fiscal y Económica de la Migración Venezolana, publicado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) con motivo del Día Internacional del Migrante, revela que en Perú residen actualmente 1,66 millones de venezolanos. El informe destaca que su contribución fiscal pasó de 139,8 millones de dólares en 2021 a 596,9 millones en 2024, lo que representa un incremento significativo en el aporte per cápita.
El estudio subraya que la migración venezolana representa una oportunidad de crecimiento económico a largo plazo para la región, especialmente cuando se promueven políticas de inserción laboral que faciliten el acceso de profesionales calificados al mercado formal. Además, el consumo estimado de esta población en Perú asciende a 2.400 millones de dólares, equivalente al 80 % del presupuesto anual del Ministerio del Interior.
Desde su casa-taller, ubicada en el distrito San Martín de Porres, al norte de Lima, María logró sacar adelante su emprendimiento con el apoyo de programas de capacitación técnica impulsados por la OIM. Tras perder su empleo en Venezuela, comenzó a diseñar y fabricar pañales ecológicos de tela, un producto que protege la piel de los bebés, reduce el impacto ambiental y supone un ahorro para las familias.
Antes de migrar, realizó un estudio de mercado a través de redes sociales y determinó que Perú ofrecía una buena receptividad para su producto. Al llegar a Lima junto a sus dos hijos, logró vender toda su mercancía en un mes y adquirir la máquina de coser que marcó el inicio formal de su negocio.
El proyecto tomó el nombre de Kuyaik Wawa, que en quechua significa “te amo bebé”, una elección que surgió tras escuchar esta palabra en su entorno y como una forma de integrarse culturalmente luego de experimentar episodios de xenofobia. Durante la pandemia de covid-19, la alta demanda de pañales ecológicos impulsó el crecimiento del negocio y permitió generar empleo para vecinos que se encontraban desempleados.
Aunque el emprendimiento avanzaba, María enfrentó limitaciones por la falta de acceso a herramientas financieras, una realidad que afecta al 41 % de los migrantes en Perú, según el informe. Sin embargo, su participación en programas de formación de la OIM le permitió estructurar un plan de negocios, acceder a capital semilla e invertir en maquinaria y materia prima.
Gracias a este impulso, Kuyaik Wawa logró expandirse y participar en ferias internacionales. Actualmente, el taller emplea a varias personas, en su mayoría mujeres peruanas y venezolanas, y también integra a miembros de su familia, a quienes María pudo reunir nuevamente tras años de separación.
Lcdo. Fernando Martínez
CNP: 11.805


